Las plantas como reflejo de vida

 

“La verdadera matriz de la vida humana es la capa verde césped que cubre a la madre tierra, sin las plantas verdes no comeríamos ni respiraríamos, bajo la superficie de cada hoja hay un millón de labios móviles que se dedican a devorar anhídrido carbónico y a despedir oxígeno, más de 64 millones de km2 de superficies cubiertas por hojas están cada día realizando este milagro de la fotosíntesis, produciendo oxígeno y alimentos para el hombre y los animales” (Tompkins y Bird, 1973, p.09)

¡Hola! Es nuestra primera entrada al blog, y quiero comenzar contándoles por qué las plantas  son de una importancia vital en nuestro día a día, y de ahí el por qué pienso que son reflejo de lo que somos, y -bueno- reflejo de vida, por que eso son VIDA, gracias a ellas comemos, son las que nos suministran el oxígeno para que la vida continúe, además de aportar toda la belleza, magia y gratitud a todos los espacios, a toda nuestra vida.

En las plantas después de que germina la semilla, comienza su proceso de crecimiento, la raíz que es el primer órgano vegetal da sostén, absorbe la savia bruta y el agua para conducirla hasta el tallo para que nazcan hojas, ramas y flores y finalmente dar sus frutos, así se desarrollará según el cuidado y las condiciones que tenga en su entorno; lo mismo sucede en nuestra vida, sembramos pequeñas semillas en nuestra vida ya sea personal o laboral, esos proyectos o emprendimientos que queremos llevar a cabo, preparamos el terreno y esperamos cosechar con esmero lo que hemos plantado, esperamos que las raíces sean fuertes y poderosas, y tengan la posibilidad de crecer en las condiciones necesarias, para más adelante recoger los frutos.

Las plantas aunque carecen de sistema nervioso son capaces de responder a ciertos estímulos y procesar una respuesta al respecto que aseguren su supervivencia, a éstos procesos se les llaman tropismos que provienen del medio y nastias que son externos como por ejemplo contacto físico, en las personas sucede algo similar, aunque obviamente nosotros sí poseemos un sistema que detecta esos cambios en el cuerpo y en el ambiente externo, que procesa las señales del organismo para ejercer control sobre los demás órganos -pero ok no los quiero aburrir- esto se da por que todos los seres que ocupamos un lugar en este planeta (más adelante hablaremos un poco más de este tema) tenemos una relación con el ambiente en el que vivimos,  gracias al sistema nervioso es que llegan impulsos eléctricos del cuerpo al cerebro, e interpretamos lo que oímos, lo que olemos, lo que vemos, lo que sentimos y degustamos, en las plantas los estímulos como la luz hace que algunas flores se abran durante el día y se cierren en la noche, o por ejemplo la mimosa púdica que al tacto sus hojas se pliegan.

Mimosa púdica

La responsabilidad de las plantas en la vida de las personas, no se queda solo en la realización de la fotosíntesis, la absorción de dióxido de carbono, expulsar el oxígeno, actúan también como filtros de los contaminantes del aire y el agua, protegen el suelo, regulan la temperatura, en muchas de ellas encontramos un poder curativo,  absorben y limpian del aire ciertos compuestos orgánicos volátiles que son dañinos para nuestra salud,  sujetan la tierra y la protegen contra la erosión, suficientes razones para obtener una conciencia ambiental más amplia, por que no solo embellecen cada rincón de este planeta, son fundamentales para nuestra vida, las plantas aunque no tienen el razonamiento que tenemos las personas, ellas reaccionan también a nuestras acciones, siendo así ¿cuál es nuestra responsabilidad hacia ellas? ( creo que en esta primera entrada, abrí paso para muchas mas 🙂 

 

Las plantas y las personas necesitamos los mismos elementos para vivir, energía para todos los procesos vitales, así como necesitamos comer para obtener los nutrientes necesarios, las plantas necesitan del sol, a partir de él fabrican su alimento,  el agua fundamental para disolver los nutrientes que se encuentran en el suelo y que la planta los obtenga a partir de la absorción y no se deshidrate, en nosotros sucede algo parecido, si nuestro cuerpo no recibe el agua suficiente se deshidrata,  en definitiva cada pequeña planta de este planeta es un reflejo de un habitante en ella.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *